La concesión del ciclo integral del agua en El Burgo de Osma, con un presupuesto base de 8,3 millones de euros (IVA incluido), ha reunido en la mesa de contratación a cinco pesos pesados del sector: UTE AQLARA-OCR, AQUONA, FCC AQUALIA, IMESAPI y SOCAMEX. El contrato, de una duración prevista de diez años, busca transformar el modelo de gestión del agua del municipio mediante un enfoque que combine tecnología, sostenibilidad ambiental y mejora del servicio al ciudadano. Tras superar la fase administrativa, todas las candidatas accedieron a la evaluación técnica basada en juicio de valor, llevada a cabo por la consultora PW Advisory & Capital Services. El análisis del Archivo B de cada propuesta —centrado en criterios como la organización del servicio, el plan de explotación, las mejoras medioambientales y los compromisos sociales— ha servido para medir el nivel de ambición y la solidez técnica de los licitadores. FCC AQUALIA y UTE AQLARA-OCR emergen como las mejor posicionadas en esta primera fase, con propuestas detalladas que combinan medios propios, digitalización de procesos y una apuesta clara por la movilidad sostenible, como vehículos eléctricos y sistemas de monitorización avanzada. AQUONA, por su parte, presentó un enfoque coherente aunque con menor desarrollo en aspectos clave como el telecontrol o las subcontrataciones. En el extremo opuesto, IMESAPI recibió las puntuaciones más bajas debido a una escasa definición técnica y carencias en planificación operativa. SOCAMEX, aunque correcta en términos generales, mostró debilidades en la cobertura del servicio durante los fines de semana y festivos. Esta licitación no solo implica un cambio de manos en la gestión del agua, sino una oportunidad para convertir El Burgo de Osma en un modelo de eficiencia hídrica en el ámbito rural. En las próximas semanas se abrirán las ofertas económicas, que junto a los resultados técnicos, determinarán quién tomará las riendas de un servicio esencial para el municipio y su futuro.
La concesión del ciclo integral del agua en El Burgo de Osma, con un presupuesto base de 8,3 millones de euros (IVA incluido), ha reunido en la mesa de contratación a cinco pesos pesados del sector: UTE AQLARA-OCR, AQUONA, FCC AQUALIA, IMESAPI y SOCAMEX. El contrato, de una duración prevista de diez años, busca transformar el modelo de gestión del agua del municipio mediante un enfoque que combine tecnología, sostenibilidad ambiental y mejora del servicio al ciudadano.
Tras superar la fase administrativa, todas las candidatas accedieron a la evaluación técnica basada en juicio de valor, llevada a cabo por la consultora PW Advisory & Capital Services. El análisis del Archivo B de cada propuesta —centrado en criterios como la organización del servicio, el plan de explotación, las mejoras medioambientales y los compromisos sociales— ha servido para medir el nivel de ambición y la solidez técnica de los licitadores.
FCC AQUALIA y UTE AQLARA-OCR emergen como las mejor posicionadas en esta primera fase, con propuestas detalladas que combinan medios propios, digitalización de procesos y una apuesta clara por la movilidad sostenible, como vehículos eléctricos y sistemas de monitorización avanzada. AQUONA, por su parte, presentó un enfoque coherente aunque con menor desarrollo en aspectos clave como el telecontrol o las subcontrataciones.
En el extremo opuesto, IMESAPI recibió las puntuaciones más bajas debido a una escasa definición técnica y carencias en planificación operativa. SOCAMEX, aunque correcta en términos generales, mostró debilidades en la cobertura del servicio durante los fines de semana y festivos.
Esta licitación no solo implica un cambio de manos en la gestión del agua, sino una oportunidad para convertir El Burgo de Osma en un modelo de eficiencia hídrica en el ámbito rural. En las próximas semanas se abrirán las ofertas económicas, que junto a los resultados técnicos, determinarán quién tomará las riendas de un servicio esencial para el municipio y su futuro.




