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Filomena: la mejor amiga de cambio climático

  • Filomena: mejor amiga cambio climático
    Plaza de Oriente en Madrid. (Imagen: Twitter David Carro Mayor)

Solo han pasado 11 días desde que comenzó el 2021, pero la borrasca Filomena, nombrada así por la Agencia Estatal de Meteorología Española, ya se ha consagrado como la protagonista del año.

Filomena es la responsable de que Comunidad de Madrid y Castilla-La Mancha hayan visto este pasado fin de semana la mayor nevada desde hace más de 40 años y también de que los ciudadanos de Castilla y León, Navarra, Aragón y Cataluña hayan podido disfrutar de sus estragos en forma de copos de nieve.


Calle cercana a metro Canal cubierta de nieve. (Imagen: Paula Sánchez)


Salamanca cubierta de nieve. (Imagen: Twitter Sr. Breiser)

El paisaje nevado ha dejado una estampa sin igual en muchas ciudades, además de situaciones insólitas, como esquiadores en el paseo de la Castellana, trineos tirados por perros en el madrileño barrio de Hortaleza y multitud de muñecos de nieve llenando las calles de la capital y de otras ciudades del centro y norte de la península.

Sin embargo, con Filomena haciendo la retirada y la ola de frío irrumpiendo con fuerza, a muchos les surge la pregunta: ¿esto tiene que ver con el cambio climático?

La nieve y el cambio climático

La nieve es un proceso meteorológico que consiste en la precipitación de pequeñas agrupaciones de cristales de hielo (copos) a la atmósfera. Para que haya nieve es necesario que se den dos condiciones principales: unas temperaturas muy bajas y una humedad relativa concreta. Los cristales de hielo se forman mediante la absorción de gotas de agua cuando hay unas temperaturas por debajo de los 0°C. Estos cristales colisionan, formando copos de nieve y el propio peso de esa unión hace que caigan por la gravedad.


El Retiro nevado. (Imagen: Twitter mylensonfire)

La nevada que ha dejado a su paso Filomena, dejando avisos de máximo nivel en muchas regiones del país, ha sido insólita y muchos se preguntan cómo es posible que se haya dado esta nevada en Madrid a pesar del cambio climático. Desde eltiempo.es han resuelto esta duda, asegurando que “las olas de frío y las grandes nevadas no son incompatibles con el cambio climático”, de hecho, es el propio cambio climático el que afecta a la frecuencia y la intensidad de estos fenómenos extremos, como ha ocurrido con Filomena. Sin embargo eso no significa que el cambio climático sea consecuencia directa de este tipo de fenómenos meteorológicos, pues como se ha indicado, tienen que darse unas circunstancias muy concretas para que se produzca una nevada de esta magnitud, como son las bajas temperaturas, la humedad y lo que se conoce como "vaguada", el ascenso de masas de aire húmedo y cálido en una zona de bajas presiones atmosféricas que se ubica entre dos áreas de mayor presión.


Atocha Nevada. (Imagen: Twitter arquiperro)

El hielo, la consecuencia más peligrosa de la nieve

Estampas nevadas aparte, la consecuencia más peligrosa de estos temporales no son las carreteras cortadas ni los árboles caídos, sino el hielo.

La nieve pesa, y pesa mucho. Es por eso que en estos días, expertos y autoridades han recomendado quitar la nieve de las ventanas y rebordes de edificios, porque cuando deja de nevar, la nieve se derrite y bajan las temperaturas, pueden formarse placas de hielo de un tamaño considerable.

Estas placas podrían desprenderse y caer a la calle, con las consecuencias que esto implica.

Además, los accesos a portales y las propias carreteras también corren peligro de contener placas de hielo que provoquen deslizamientos y caídas, por lo que se hace necesario retirar la acumulación de nieve lo antes posible.

A pesar de las consecuencias negativas que traído Filomena en este principio de año, si algo hemos aprendido de este excepcional episodio es que todos deberíamos tener unos esquís y un mono de nieve en casa por si el cambio climático quiere seguir haciendo de las suyas.

Solo por si acaso.

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