En verano del año pasado presentamos nuestra solución de Detección Acústica de Fugas (ALD por sus siglas en inglés). Esta solución consiste en: el contador de agua flowIQ®2200 que mide el ruido acústico en las tuberías, el software Leak Detector, y nuestro servicio de monitoreo de fugas Leak Moni...
En verano del año pasado presentamos nuestra solución de Detección Acústica de Fugas (ALD por sus siglas en inglés). Esta solución consiste en: el contador de agua flowIQ®2200 que mide el ruido acústico en las tuberías, el software Leak Detector, y nuestro servicio de monitoreo de fugas Leak Monitoring. Se trata de una solución innovadora para el desafío al que se enfrentan las empresas suministradoras cuando tienen que identificar y encontrar fugas. Desde entonces, un número cada vez mayor de gestoras de agua han hecho un buen uso de esta solución. Se han encontrado muchas fugas y roturas de tuberías, lo que ha permitido ahorrar dinero, tiempo e inconvenientes a estas empresas, así como a sus clientes.
Algunas de las fugas que se han identificado gracias a esta solución son nuevas y diferentes de las descritas en nuestra última publicación, en septiembre del año pasado. La variedad de tipos de fugas y roturas de tuberías es enorme, por lo que creemos que es apropiado hacer un seguimiento de nuestro último artículo, mostrando estos nuevos ejemplos dignos de mención para que se conozca qué más se puede encontrar al utilizar la solución ALD en el trabajo.
Múltiples fugas en las mismas tuberías y en el mismo barrio
Como ya hemos comentado en anteriores ocasiones, puede ser difícil saber cuándo es necesario reemplazar las tuberías. Después de todo, una tubería vieja no es necesariamente una tubería mala, aunque, en este caso, las tuberías probablemente debían ser reemplazadas.
Dentro de un sector con muchas tuberías de la década de los años 50, la solución ALD encontró numerosas fugas. De hecho, una vez que se renovaron las tuberías, ¡la cantidad de agua no contabilizada solo en esta zona cayó de 1,7 m3 / h 0,3 m3 / h! Probablemente, esto hubiera sido difícil de lograr sin el sistema ALD, especialmente porque algunas tuberías, que ya tenían una fuga reparada, volvieron a tener fugas; la figura 1 muestra un ejemplo de tal caso. Gracias a la solución, se avisaba a la gestora de agua cada vez que esto sucedía y así pudieron renovar y mantener a fondo el sector.
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Figura 1: Una tubería empieza a tener fugas, pero luego se repara (círculo izquierdo). Unos meses más tarde, la misma tubería comienza a gotear de nuevo (círculo derecho). En ambas ocasiones, la solución ALD detectó las fugas.
Se registra un ruido y se sigue de cerca
En este caso, la solución registró ruido, pero fue bastante complicado identificar si lo provocaba una fuga y, de ser así, descubrir dónde estaba ubicada. Debido a que había una válvula de cierre compartida, y no una para cada propiedad, la empresa suministradora no pudo examinar el área como lo haría normalmente. La empresa se mantuvo atenta a la fuga y dejó que se desarrollara hasta que estuvieron convencido de que realmente era una fuga. A continuación, cerraron el suministro de agua del área y, finalmente, pudieron verificarla, ubicarla y repararla.
De esta forma, no provocaron más molestias a sus clientes de las absolutamente necesarias y no corrieron el riesgo de investigar un ruido que no era el resultado de una fuga.
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Figura 2: La solución capta un ruido. Sin embargo, es bajo y la gestora de agua no está convencida de que sea una fuga. Siguen el desarrollo de cerca, hasta que están seguros de que es algo que debe inspeccionarse.
Un reventón repentino y masivo, escuchado por los contadores vecinos
La figura 3 muestra claramente un gran reventón que ocurrió en una conexión de servicio. Se estima que esta fuga masiva de un poco más de 2,5 m3 / h le habría costado a la empresa de servicios públicos aproximadamente 22.300 € al año, pero, gracias a la solución ALD, se registró de inmediato y la empresa pudo solucionarlo.

Figura 3: La solución instalada en dicha tubería registra un reventón masivo y repentino, pero las soluciones instaladas en las acometidas de los vecinos también lo registraron (ver círculo).
Cabe señalar que los contadores instalados en las propiedades vecinas también captaron el ruido generado por el reventón. Esta situación es digna de mención por dos razones: en primer lugar, la correlación entre contadores sirve para descartar un falso positivo debido a un ruido ambiental e indicar así si se necesita actuar con urgencia. En segundo lugar, la mitad de las tuberías eran de PE y, aún con eso, los medidores pudieron registrar el cambio en el nivel de ruido.
En el vídeo se puede ver el agua de la tubería rota fluyendo a través de una alcantarilla cercana. La fuga de 2,5 m3 / h le habría costado a la empresa de servicios públicos aproximadamente 22.300 euros al año, pero la solución la detectó de inmediato y avisó a la empresa.




