Telefónica Tech se consolida como líder en la prestación de servicios tecnológicos para la digitalización del ciclo urbano del agua en España. La unidad de negocios digitales de Telefónica está conectando y gestionando más de 1,5 millones de contadores de agua para dotarles de inteligencia y que sean capaces de compartir datos en tiempo real.
El sector del agua se encuentra en un momento de transformación digital sin precedentes que, entre otras cosas, va a permitir la telelectura automática de los consumos y promover un uso más responsable del recurso. En este contexto, Telefónica Tech está perfilándose como el socio tecnológico de referencia y está desplegando y conectando con su tecnología NB-IoT más de 650.000 contadores individuales y más de 100.000 hubs adjudicados, que conectan a su vez de media hasta otros diez contadores adicionales.
La conectividad NB-IoT, que permite que los contadores de agua puedan transmitir datos en tiempo real y facilitar la lectura de los consumos de forma remota, automática y precisa, se caracteriza por un bajo consumo de datos, una gran penetración y propagación de señal (incluso en ubicaciones remotas o de difícil acceso, como los sótanos o cuartos de contadores) y por su bajo consumo energético al conseguir que las baterías de los contadores duren más de doce años.
Telefónica Tech cuenta con una solución tecnológica integral para optimizar la gestión del agua. Aparte del suministro del dispositivo y de la conectividad, la compañía puede, según las necesidades del cliente (empresa gestora de agua), proporcionar también una plataforma IoT para la gestión remota de los dispositivos, una plataforma de analítica de datos para detectar con big data e inteligencia artificial cualquier consumo inusual, un gemelo digital para hacer mantenimiento predictivo y data lakes para monitorizar en tiempo real la actividad hídrica y anticipar potenciales escenarios extraordinarios (sequías, inundaciones…).
La digitalización del sector del agua aporta numerosos beneficios tanto a las empresas gestoras del agua como a los propios ciudadanos. Destacan, por ejemplo, la anticipación a posibles incidencias en la infraestructura, la detección temprana de fugas de agua, el control de consumos no autorizados, la identificación de patrones de bajo consumo en colectivos vulnerables, la precisión en la facturación al eliminar las estimaciones y reducir los errores derivados de la lectura manual, o la reducción de las emisiones al evitar los traslados para comprobar presencialmente los consumos.