El cambio climático intensificó tanto la intensidad de las precipitaciones como la superficie afectada por la Depresión Aislada en Niveles Altos (DANA) que azotó el sureste de la península el 29 de octubre de 2024, según un estudio publicado en la revista Nature Communications.
La investigación, liderada por la Universidad de Valladolid (UVa) y AEMET, con la participación de CIDE, CSIC-UV-GVA, IPE-CSIC, la Universidad Complutense de Madrid y el ETH de Zúrich, entre otros, emplea simulaciones de alta resolución para cuantificar cómo el calentamiento global alteró la dinámica interna de esta tormenta extraordinaria.
Aumento de intensidad y extensión
Según los resultados, el calentamiento global aumentó la tasa de precipitación acumulada en aproximadamente un 20 % en comparación con un escenario sin cambio climático. Del mismo modo, la zona afectada por lluvias extremas —superiores a 180 mm— se amplió alrededor de un 55 % en el episodio estudiado. Además, el volumen total de lluvia vertida sobre la cuenca del río Júcar se incrementó cerca de un 19 % por efecto del cambio climático.
El calentamiento global aumentó la tasa de precipitación acumulada en aproximadamente un 20 % en comparación con un escenario sin cambio climático
El análisis de los datos apunta a la anomalía térmica del mar Mediterráneo como factor clave: la temperatura superficial del agua fue aproximadamente 1,2 °C superior a lo habitual, lo que favoreció un mayor contenido de humedad en la atmósfera y, en consecuencia, precipitaciones más intensas.
Metodología de simulación avanzada
El estudio utiliza un enfoque de ‘pseudo-calentamiento global’ (PGW), que permite comparar dos escenarios: uno representando las condiciones observadas durante la DANA con el estado actual del clima, y otro reconstruido como si no existieran los efectos del calentamiento global desde la era preindustrial. Esta metodología de alta resolución espacial (1 km) actúa casi como un “gemelo digital” de la atmósfera, posibilitando evaluar cómo el aumento de temperaturas ha influido en los procesos internos de la tormenta convectiva.
Este planteamiento supera las limitaciones de las técnicas tradicionales de atribución de clima, que suelen centrarse únicamente en impactos observacionales en superficie y no permiten analizar en detalle los mecanismos físicos subyacentes.
Implicaciones para la región mediterránea
Los autores subrayan que los resultados refuerzan las conclusiones del último informe del Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC), que señala un aumento en la intensidad de los extremos de precipitación en un clima más cálido. En particular, la DANA de Valencia sirve como caso de estudio de cómo eventos hidrometeorológicos severos pueden verse amplificados por el calentamiento global, con mayor área afectada y lluvias más intensas.
Los hallazgos resaltan la necesidad de estrategias de adaptación más efectivas, incluidas mejoras en la monitorización, predicción y planificación urbana para afrontar fenómenos meteorológicos extremos en un contexto de cambio climático acelerado.