La importancia del consumo de agua para la salud y el rendimiento laboral ha sido ampliamente reconocida por expertos y organizaciones de todo el mundo. Diversas fuentes relevantes ofrecen información valiosa sobre este tema, incluyendo:
1. Organización Mundial de la Salud (OMS): La OMS proporciona directrices detalladas sobre la hidratación y el consumo de agua potable, destacando su papel fundamental en la salud general y el bienestar. Sus publicaciones enfatizan cómo la deshidratación puede afectar negativamente la productividad y la salud de los trabajadores.
2. Instituto Nacional de Seguridad y Salud Ocupacional (NIOSH): Como parte de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) en los Estados Unidos, NIOSH ha publicado guías y estudios específicos sobre la hidratación adecuada en el lugar de trabajo. Estos recursos son especialmente útiles para ocupaciones que involucran trabajo físico intenso o ambientes calurosos.
3. Administración de Seguridad y Salud Ocupacional (OSHA): OSHA también establece directrices claras sobre la necesidad de acceso a agua potable para los trabajadores y la prevención de enfermedades relacionadas con el calor. Estas directrices incluyen recomendaciones específicas sobre la hidratación como medida preventiva.
4. Organizaciones y asociaciones de salud laboral: Entidades como la Conferencia Americana de Higienistas Industriales Gubernamentales (ACGIH) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT) también han publicado recomendaciones y estudios que avalan la importancia de la hidratación en el lugar de trabajo.
Pero, ¿por qué un trabajador debe beber agua?
Al saciar su sed con agua, el trabajador obtiene múltiples beneficios que impactan positivamente en su bienestar, salud, seguridad y desempeño laboral:
1. Rehidratación: La principal función del agua es rehidratar el cuerpo. La deshidratación puede afectar negativamente la función física y mental, por lo que reponer los líquidos perdidos es crucial.
2. Regulación de la temperatura corporal: El agua ayuda a mantener una temperatura corporal adecuada, lo cual es particularmente importante en ambientes calurosos o durante la realización de trabajo físico intenso. La sudoración es un mecanismo de enfriamiento que requiere suficiente agua para ser efectivo.
3. Función fisiológica óptima: El agua es vital para casi todas las funciones corporales, incluyendo la digestión, la absorción de nutrientes, la circulación sanguínea y la excreción de desechos a través de la orina.
4. Mejora del rendimiento físico: La hidratación adecuada es fundamental para el rendimiento físico. La deshidratación puede reducir la fuerza, el poder y la resistencia, aumentando el riesgo de agotamiento por calor y otros problemas relacionados.
5. Claridad mental y concentración: La deshidratación puede afectar negativamente la función cognitiva, causando problemas como fatiga mental, disminución de la concentración y aumento del tiempo de reacción. Beber agua ayuda a mantener el cerebro bien hidratado, lo cual es importante para la toma de decisiones y la seguridad en el trabajo.
6. Prevención de calambres y dolores musculares: Una hidratación adecuada ayuda a prevenir calambres y dolores musculares que pueden ocurrir debido a la pérdida de electrolitos y líquidos a través del sudor.
7. Bienestar general: Mantenerse bien hidratado contribuye a una sensación general de bienestar y confort, lo cual puede mejorar la moral y la productividad en el trabajo.
¿Qué dicen las leyes venezolanas?
La Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo (LOPCYMAT) de Venezuela establece normas generales para la protección de los trabajadores en su entorno laboral. Aunque la ley no proporciona una cifra específica sobre la cantidad de agua que debe consumir un trabajador, obliga indirectamente a los empleadores a proporcionar agua potable de calidad y en cantidad suficiente para satisfacer las necesidades de los trabajadores durante su jornada laboral. Esto implica que el empleador debe tener en cuenta los factores específicos del entorno laboral (como la carga de trabajo y las condiciones ambientales) para garantizar que los trabajadores puedan mantenerse adecuadamente hidratados. Específicamente, la LOPCYMAT establece:
1. Responsabilidad del empleador: Los empleadores deben garantizar condiciones de trabajo seguras y saludables. Esto incluye proporcionar instalaciones adecuadas para el consumo de agua potable y asegurar que los trabajadores tengan acceso a esta durante su jornada laboral.
2. Salud y bienestar del trabajador: La ley subraya la importancia de la salud y el bienestar de los trabajadores, lo cual incluye la necesidad de prevenir la deshidratación, especialmente en ambientes de trabajo que exijan esfuerzos físicos significativos o que estén expuestos a altas temperaturas.
3. Normas de higiene: En relación con la higiene y el bienestar en el lugar de trabajo, el empleador debe asegurarse de que haya suficientes fuentes de agua potable, y que estas fuentes sean accesibles y estén bien mantenidas.
De acuerdo con el Artículo 84 del Reglamento de las Condiciones de Higiene y Seguridad en el Trabajo (1973), que regula la Higiene en los Sitios, Locales y Centros de Trabajo, todas las empresas, establecimientos o lugares de trabajo deben proveer agua fresca y potable en cantidad suficiente para el consumo de sus trabajadores.
Toda empresa, establecimiento o lugar de trabajo, estará provista de agua fresca y potable en cantidad suficiente para uso de los trabajadores. Cuando se utilice hielo para su enfriamiento, éste no debe estar en contacto con el agua, a menos que estén garantizadas las condiciones higiénicas de fabricación y manipulación del hielo. Las instalaciones de agua para uso de los trabajadores estarán colocadas en bebederos higiénicos para grupos de cincuenta trabajadores y una distancia no mayor de 50 metros del centro de trabajo. En los casos de utilización de vasos, éstos deberán se higiénicos y desechables. Igualmente, en los centros de trabajo deberá existir provisión suficiente de agua para el aseo personal a razón de 80 litros por cada trabajador.
Sin embargo, cuando en el sitio de trabajo no sea posible obtener agua potable corriente, se suministrará en recipientes portátiles que reúnan las siguientes condiciones (Artículo 85):
a) Estar herméticamente cerrados y provistos de un grifo.
b) El material que esté en contacto con el agua deberá ser inoxidable.
c) Construidos de tal manera que permitan su completa limpieza.
En el caso de existir un abastecimiento de agua no potable para usos industriales, dicho abastecimiento se mantendrá separado y sin conexión alguna con el sistema de agua potable y deberá advertirse claramente en las tomas por medio de avisos la no potabilidad del abastecimiento industrial (Artículo 86).
¿Cuántos botellones de agua por oficina?
La cantidad de botellones de agua necesarios en una oficina depende de varios factores, incluyendo el número de empleados, la duración de la jornada laboral y el acceso a otras fuentes de agua potable. A continuación, se ofrecen algunas pautas para determinar la cantidad adecuada:
1. Consumo promedio por persona: Como referencia general, se recomienda que una persona consuma entre 2 y 3 litros de agua al día. En un ambiente de oficina, donde la actividad física puede ser menor, podríamos considerar un promedio de 2 litros por persona por día. Sin embargo, la ingesta adecuada de agua total diaria, incluyendo también el agua de otras bebidas y de los alimentos, según el Instituto de Medicina de Estados Unidos o IOM y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria o EFSA varía según la edad.

2. Capacidad de los botellones: Los botellones de agua generalmente tienen una capacidad de 19 litros (5 galones).
3. Cálculo del número de botellones:
- Número de empleados: Supongamos que hay 50 empleados en la oficina.
- Consumo diario total: 50 empleados * 2 litros por empleado = 100 litros por día.
- Botellones necesarios: 100 litros / 19 litros por botellón ≈ 5.26 botellones por día.
4. Frecuencia de reemplazo: Si se reemplazan los botellones diariamente, necesitarían aproximadamente 6 botellones por día (redondeando hacia arriba para asegurar que no falte agua).
5. Otros factores: Considerar si hay otras fuentes de agua disponibles, como grifos con agua potable o máquinas expendedoras que también puedan contribuir al suministro de agua.
No olvidar, que la cantidad de agua que debe consumir un trabajador depende del tipo de trabajo que realiza, el ambiente en el que trabaja, su peso corporal, edad y su estado de salud. Sin embargo, hay algunas pautas generales que se pueden seguir:
1. Trabajo físico intenso: Para trabajadores que realizan labores físicas intensas, como en la construcción, agricultura o deportes, la necesidad de agua puede ser mayor debido a la pérdida de líquidos por sudor. En estos casos, podría ser necesario consumir entre 3 y 4 litros o más al día.
2. Ambientes calurosos: Si el trabajador se encuentra en un ambiente caluroso o húmedo, la pérdida de agua a través del sudor aumenta, por lo que la ingesta de agua también debe incrementarse. La cantidad adicional puede variar, pero puede ser necesaria una ingesta adicional de 0.5 a 1 litro por cada hora de trabajo en condiciones extremas.
3. Condiciones de salud y otros factores: La edad, el peso, el estado de salud y otros factores individuales también influyen en la cantidad de agua necesaria. Por ejemplo, las personas con ciertas condiciones médicas pueden requerir más o menos agua.
Referencias
- Decreto 1.564 (1973). Reglamento de las condiciones de higiene y seguridad en el trabajo.
- Ley Orgánica de Prevención, Condiciones y Medio Ambiente de Trabajo.
- Institute of Medicine: Food and Nutrition Board. Dietary reference intakes for water, potassium, sodium, chloride, and sulfate. National Academies Press, Washington, DC; 2005
- European Food Safety Authority (EFSA). Scientific opinion on dietary reference values for water. EFSA panel on dietetic products, nutrition, and allergies (NDA). EFSA J 2010;8(3):1459