Se requiere una acción urgente para fortalecer los sistemas nacionales de agua, saneamiento e higiene (WASH, por sus siglas en inglés), de modo que los países puedan acelerar los avances hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6 y proteger la salud, especialmente frente al aumento de los riesgos climáticos y los brotes recurrentes de enfermedades.
El informe GLAAS de 2025 elaborado en el marco del Análisis y Evaluación Mundial de Saneamiento y Agua Potable de ONU-Agua (State of systems for drinking-water, sanitation and hygiene: Global update 2025), realizado conjuntamente por la OMS y UNICEF, ofrece una visión integral de los factores que están frenando la prestación de servicios WASH. El análisis se basa en datos de 105 países y territorios (que representan el 62% de la población mundial) y de 21 socios para el desarrollo, entre ellos organismos de las Naciones Unidas, instituciones financieras multilaterales y organizaciones no gubernamentales internacionales.
Muchos países cuentan con políticas y metas definidas, pero su implementación se ve limitada por la fragmentación, la falta de personal capacitado y una financiación que no siempre se traduce en resultados
«Con menos de cinco años para llegar a 2030, nos encontramos en un momento decisivo para revisar el ODS 6 y adoptar medidas firmes que aceleren su implementación», afirmó el Dr. Álvaro Lario, presidente de ONU-Agua y del Fondo Internacional de Desarrollo Agrícola (FIDA). «Las decisiones que tomemos ahora determinarán si alcanzamos nuestros objetivos comunes y si los servicios de agua, saneamiento e higiene se convierten en un motor de mejora de la salud pública y de beneficios transformadores, en particular para las personas más vulnerables».
La limitada capacidad de ejecución frena el progreso
El patrón es claro en muchos países: existen planes, pero la capacidad para llevarlos a la práctica es insuficiente. Aunque hay políticas y metas definidas, su implementación se ve limitada por la fragmentación institucional, la falta de personal cualificado y una financiación que no siempre se traduce en resultados concretos. Por ejemplo:
- menos del 13% de los países informó contar con recursos financieros y humanos suficientes para ejecutar sus planes de WASH;
- el 64% señaló la existencia de funciones y responsabilidades superpuestas entre instituciones gubernamentales, lo que suele generar ineficiencias y falta de coordinación; y
- aunque la mayoría de los países tiene metas nacionales en agua potable y saneamiento, solo el 49 % cuenta con un objetivo nacional específico sobre higiene de manos.
A pesar de los avances globales sostenidos, las necesidades siguen siendo enormes. Las estimaciones del Programa Conjunto de Monitoreo OMS/UNICEF (JMP) indican que 2.100 millones de personas aún no tienen acceso a agua potable gestionada de forma segura, 3.400 millones carecen de saneamiento seguro y 1.700 millones no disponen de servicios básicos de higiene.
Acelerar el progreso hacia el ODS 6 depende de contar con sistemas y sectores de agua, saneamiento e higiene más sólidos, con una mejor financiación, políticas claras, buena gobernanza, capacidades adecuadas y datos de calidad
«Cada año se siguen perdiendo millones de vidas por la falta de acceso adecuado a agua potable segura, saneamiento e higiene», señaló el Dr. Rüdiger Krech, director interino del Departamento de Medio Ambiente, Cambio Climático, Una Salud y Migración de la Organización Mundial de la Salud. «Esto exige sistemas de WASH más sólidos —es decir, una mejor planificación, financiación y gestión de los servicios— y mayores inversiones por parte de los gobiernos y sus socios para garantizar servicios gestionados de forma segura para toda la población».
Financiación, regulación y resiliencia climática
El informe identifica importantes oportunidades para acelerar el progreso mediante mejoras en la planificación, ejecución y regulación de los recursos destinados al agua, saneamiento e higiene. Datos de 20 países participantes muestran una brecha de financiación del 46 % entre las necesidades identificadas y los recursos disponibles para alcanzar las metas nacionales. A esto se suman pérdidas de eficiencia significativas, con un promedio de 39 % de agua no registrada en los países que reportaron datos.
Menos de la mitad de los países indicó que las autoridades reguladoras publican informes accesibles al público sobre la calidad del agua potable, y solo alrededor de una quinta parte señaló que la vigilancia del agua potable se realiza con la frecuencia requerida en casi todos los casos. Aunque la mayoría de los países incorpora la planificación de la seguridad del agua en sus políticas y normativas, su aplicación a gran escala sigue siendo limitada.
De forma alentadora, muchos países están integrando el enfoque climático en sus sistemas de agua, saneamiento e higiene: el 80% aborda los riesgos climáticos en sus políticas y planes. Sin embargo, las medidas específicas dirigidas a las poblaciones más afectadas por el cambio climático son mucho más débiles: solo el 20 % de los países informó contar con mecanismos de financiación para apoyar acciones destinadas a estos grupos, y apenas el 42% dispone de medidas para hacer un seguimiento de los avances en este ámbito.
«Los nuevos hallazgos del informe GLAAS ponen de relieve que acelerar el progreso hacia el ODS 6 depende de sistemas y sectores de WASH más sólidos, incluyendo la financiación, las políticas, la gobernanza, las capacidades y los datos», afirmó Cecilia Scharp, directora de la Práctica Mundial de Agua, Saneamiento e Higiene de UNICEF. «A medida que los países se preparan para la Conferencia de la ONU sobre el Agua de 2026, este informe aporta evidencia oportuna para avanzar hacia sistemas más resilientes que garanticen servicios para los niños y niñas más vulnerables».
Los impactos en la salud siguen siendo graves
Estas brechas tienen consecuencias severas para la salud: al menos 1,4 millones de personas murieron en 2019 por causas prevenibles relacionadas con el agua insegura y el saneamiento deficiente, y en 2024 se registraron más de 560.000 casos de cólera y 6.000 muertes reportadas en 60 países.
El informe se presentó durante la apertura de la Reunión Preparatoria de Alto Nivel para la Conferencia de la ONU sobre el Agua de 2026 (26–27 de enero de 2026, Dakar, Senegal), organizada conjuntamente por Senegal y los Emiratos Árabes Unidos, como antesala de la conferencia principal que se celebrará en diciembre de 2026.
El conjunto completo de datos GLAAS 2024/2025 está disponible en el portal de datos de GLAAS.